Ciudad de México, 1 de septiembre de 2025.- Han pasado 12 años desde que El Conjuro (2013) irrumpió en cines y dio inicio a un universo que se convirtió en una de las franquicias más exitosas del terror moderno. Ahora, con El Conjuro 4: Últimos Ritos, el viaje de Ed y Lorraine Warren llega a su fin con un caso tan oscuro como personal: la historia real de la familia Smurl.
Un cierre para los Warren
Patrick Wilson, quien ha interpretado a Ed en las cuatro películas principales, aseguró que esta despedida es “una mezcla de emociones” porque siente que el personaje ya forma parte de él. Wilson subrayó que lo más desafiante de esta entrega es ver cómo los años y los casos paranormales pasan factura a la pareja, no solo física y espiritualmente, sino también en su rol como padres frente a Judy Warren.
Por su parte, Vera Farmiga destacó que la maternidad de Lorraine ocupa un papel central en esta historia. La actriz explicó que Judy hereda la sensibilidad espiritual de su madre y que eso introduce un dilema desgarrador: proteger a su hija o permitirle enfrentar su propio destino.

El caso Smurl, un regreso a lo esencial
El director Michael Chaves explicó que eligieron este expediente porque fue uno de los últimos en la carrera real de los Warren y porque representaba un círculo completo para la saga. La producción trabajó directamente con las hermanas Smurl para recrear con fidelidad la atmósfera de la casa embrujada que vivieron en Pensilvania en los años ochenta.
“Era esencial capturar la experiencia con autenticidad”, subrayó Chaves, quien además decidió que Tony Spera, interpretado por Ben Hardy, funcionara como la mirada fresca del público dentro de este universo.

Una franquicia construida sobre el amor y el miedo
El productor Peter Safran recalcó que la fuerza de El Conjuro siempre ha estado en Patrick Wilson y Vera Farmiga como Ed y Lorraine: “El público regresa porque se enamoró de los Warren y de la manera en que ellos representan amor, fe y emoción, además del terror”. Safran agregó que Últimos Ritos busca ser más que una película de sustos, con un drama familiar cargado de emociones y despedidas.

Lo que el público puede esperar
El equipo creativo coincide en que esta última entrega será la más emotiva y aterradora de la franquicia. Farmiga adelantó que los espectadores no solo saltarán en sus asientos, sino que también “necesitarán pañuelos”. Chaves, en tanto, resaltó que el filme honra la esencia de la primera película con tensión práctica y un tono oscuro, pero con un cierre profundamente humano.



