Ciudad de México, domingo 3 de mayo de 2026.- La economía mexicana mostró señales de desaceleración durante el arranque de 2026, de acuerdo con cifras oportunas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que reflejan un menor dinamismo en la actividad productiva del país.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), considerado un termómetro del desempeño económico, ha registrado un crecimiento limitado en los primeros meses del año, en un contexto marcado por menor inversión, incertidumbre en mercados y ajustes en expectativas de crecimiento.
El Banco de México (Banxico) ha advertido en sus reportes más recientes que el entorno económico enfrenta retos importantes, entre ellos la debilidad en el consumo interno y un escenario internacional complejo, factores que podrían limitar la expansión económica en el corto plazo.
A nivel internacional, organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han señalado una moderación en el crecimiento de economías emergentes, incluido México, lo que refuerza la expectativa de un año con menor impulso económico respecto a periodos anteriores.
Aunque el sector exportador mantiene cierta fortaleza, impulsado por la relación comercial con Estados Unidos, especialistas coinciden en que este factor no ha sido suficiente para compensar la desaceleración en otros componentes clave de la economía.
En el norte del país, donde la industria manufacturera y la actividad maquiladora son pilares económicos, el escenario genera preocupación por posibles efectos en empleo, producción y cadenas de suministro.
Ciudades fronterizas como Tijuana dependen en gran medida del flujo comercial binacional, por lo que cualquier ajuste en el ritmo económico puede traducirse en impactos directos en la actividad industrial y el mercado laboral.
Analistas advierten que, si bien no se trata de una crisis, el comportamiento económico obliga a mantener vigilancia sobre indicadores clave y a considerar medidas que impulsen la inversión y fortalezcan el crecimiento interno.
