Tijuana, Baja California, a 5 de noviembre de 2025.– Más de una década después del crimen que estremeció a la comunidad, un tribunal de Tijuana dictó sentencia de 36 años, siete meses y 15 días de prisión contra Valentín Gonzalo Salas González, declarado culpable del homicidio calificado y violación equiparada agravada en perjuicio de la niña María José Flores Hernández, de cuatro años.
La menor fue localizada sin vida el 19 de julio de 2010, en un paraje a un costado del bulevar 2000, al este de la ciudad. Su cuerpo presentaba múltiples golpes y signos de estrangulamiento. En aquel momento, las autoridades no contaban con reportes de desaparición infantil que coincidieran con sus características, por lo que el caso fue identificado como “Mariana Guadalupe”, mientras se investigaba su identidad.
Semanas más tarde, las autoridades estatales lograron establecer que la víctima era hija de Jazmín Guadalupe Hernández García, quien mantenía una relación sentimental con el agresor. Ambos fueron detenidos en enero de 2011, tras ser reconocidos por familiares en Sinaloa, luego de que difundieran una fotografía de la niña.
De acuerdo con las investigaciones, María José era víctima constante de violencia física. El día del homicidio, fue golpeada por negarse a bañarse y, tras perder la vida a consecuencia de los golpes, su cuerpo fue abandonado en el bulevar 2000.
El fallo judicial, emitido el 28 de octubre de 2025, confirmó la responsabilidad de Salas González y lo condenó además al pago de 45 mil 393 pesos por concepto de reparación del daño. El tribunal negó cualquier beneficio de libertad anticipada.
Por su parte, la madre de la menor, Jazmín Guadalupe Hernández García, fue sentenciada a dos años y tres meses de prisión por encubrimiento, al acreditarse que conocía las agresiones y ayudó al responsable a evadir la justicia.
Este caso, ocurrido en 2010 y resuelto judicialmente 15 años después, marcó uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente de Tijuana, al evidenciar las fallas en la detección temprana de violencia infantil y la lentitud en los procesos judiciales.



