Ciudad de México, 29 de julio de 2026.- Un titular viral difundido en redes sociales aseguró que el cilantro y el perejil mexicanos iniciaron un brote de “diarrea explosiva” en Estados Unidos. Sin embargo, una revisión de las investigaciones oficiales revela que esa afirmación va más allá de la evidencia disponible y presenta como un hecho lo que, hasta ahora, sigue siendo una hipótesis.
Las autoridades sanitarias estadounidenses enfrentan uno de los mayores brotes recientes de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis. La infección provoca diarrea intensa, dolor abdominal, pérdida del apetito, náuseas y fatiga, síntomas que pueden prolongarse durante semanas si no se reciben tratamiento.
Dos investigaciones distintas terminaron mezclándose
Gran parte de la confusión surgió porque existen dos investigaciones paralelas.
La primera corresponde a un brote multiestatal analizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), donde casi dos mil personas enfermaron tras consumir alimentos en restaurantes Taco Bell.
En esa investigación, el rastreo epidemiológico apunta principalmente hacia lechuga iceberg rallada distribuida por Taylor Farms de México.
Hasta el momento se han confirmado 1,947 casos, 98 hospitalizaciones y ninguna defunción relacionada con este brote.
Como medida preventiva, la empresa retiró del mercado estadounidense toda la lechuga iceberg procedente de su centro de producción en México.
No obstante, existe un dato que suele omitirse en muchos reportes: las autoridades no han encontrado de forma concluyente el parásito en las muestras analizadas de lechuga, por lo que el vínculo se basa principalmente en entrevistas epidemiológicas, patrones de consumo y trazabilidad de la cadena de suministro.
¿Por qué apareció el cilantro en la conversación?
La respuesta está en una segunda investigación desarrollada en Carolina del Norte.
Ese estado reportó más de 700 casos de ciclosporiasis desde mayo, pero los epidemiólogos encontraron un patrón diferente.
Durante las entrevistas, muchos pacientes recordaban haber consumido cilantro o perejil antes de enfermar.
Eso convirtió a ambas hierbas aromáticas en alimentos de interés para los investigadores.
Sin embargo, las propias autoridades estatales aclararon que numerosos pacientes nunca consumieron ninguno de esos ingredientes, por lo que todavía no existe evidencia suficiente para señalarlos como la fuente del brote.
Además, Carolina del Norte indicó que su incremento de casos no parece estar relacionado con el brote nacional investigado alrededor de Taco Bell.
Lo que dijo realmente el exdirector de la FDA
La polémica se intensificó después de una entrevista concedida por Scott Gottlieb, excomisionado de la FDA.
Durante una participación televisiva explicó que varios grupos de casos registrados en diferentes estados podrían compartir un origen común relacionado con productos agrícolas cultivados en el centro de México.
Entre los alimentos mencionó cilantro y perejil.
También planteó que inundaciones, aguas residuales o problemas en sistemas de riego habrían podido contaminar distintas áreas agrícolas.
Sin embargo, Gottlieb dejó claro que se trataba de una hipótesis de trabajo, no de una conclusión oficial.
Actualmente no ocupa ningún cargo dentro de la FDA y sus declaraciones representan un análisis personal basado en la información pública disponible.
La postura de México
Tras conocerse las investigaciones estadounidenses, autoridades mexicanas realizaron inspecciones en campos agrícolas y sistemas de riego relacionados con las exportaciones.
Los primeros muestreos efectuados por SENASICA y COFEPRIS no detectaron la presencia del parásito en las muestras analizadas de lechuga, agua de riego ni otros elementos revisados.
Estos resultados tampoco descartan por completo una contaminación previa, ya que en los brotes alimentarios es frecuente que los productos involucrados ya no estén disponibles cuando comienzan los análisis.
Qué es la ciclosporiasis
La enfermedad es causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, que puede contaminar frutas, verduras y hierbas frescas cuando entran en contacto con agua o alimentos contaminados.
Los síntomas suelen aparecer aproximadamente una semana después del contagio e incluyen:
- Diarrea acuosa intensa.
- Cólicos abdominales.
- Náuseas.
- Pérdida del apetito.
- Fatiga.
- Pérdida de peso.
La enfermedad tiene tratamiento con antibióticos bajo supervisión médica.
No existe una conclusión definitiva
Hasta este momento, ninguna autoridad sanitaria estadounidense ha confirmado que el cilantro o el perejil mexicanos hayan originado el brote nacional.
Lo que sí existe son investigaciones abiertas sobre distintos alimentos, hipótesis en evaluación y múltiples líneas de rastreo epidemiológico.
Por ello, especialistas en salud pública advierten que presentar esas hipótesis como hechos comprobados puede generar desinformación y afectar injustificadamente a productores agrícolas mientras las investigaciones continúan.

