Ciudad de México, 26 de enero de 2026.- El Servicio de Administración Tributaria dio a conocer su Plan Maestro 2026, una estrategia que marcará cambios en la forma en que las personas y empresas realizan trámites fiscales, son atendidas por la autoridad y enfrentan procesos de revisión, con un impacto directo en millones de contribuyentes en todo el país.
El plan define las líneas de acción que seguirá el SAT durante este año, con una meta de recaudación estimada en 5.8 billones de pesos y un enfoque que combina mayor control fiscal con una atención más cercana, simplificación de trámites y uso intensivo de herramientas digitales.
Uno de los cambios más visibles será la ampliación de la presencia del SAT en distintas regiones. Está prevista la apertura de nuevas oficinas en estados como Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo y Yucatán, además del fortalecimiento del programa de oficinas móviles, que operará en las 32 entidades del país.
En paralelo, la autoridad fiscal anunció ajustes en su modelo de atención, con el objetivo de que las personas puedan entender con mayor claridad su situación fiscal. Este esquema incluye orientación directa sobre derechos y obligaciones, así como apoyo especializado para integrar correctamente la información requerida en trámites de devolución de impuestos, un proceso que suele generar dudas y retrasos.
La digitalización será otro eje central. El SAT prevé ampliar la cantidad de trámites que pueden realizarse en línea, mejorar el sistema de citas presenciales y renovar el servicio de aclaraciones, con la intención de ofrecer respuestas más rápidas y definitivas, incluso en casos donde existan revisiones o auditorías en curso.
En materia de fiscalización, el Plan Maestro 2026 plantea un cambio en la forma de seleccionar a quienes serán auditados. Las revisiones se concentrarán en contribuyentes que presenten inconsistencias o comportamientos atípicos, mientras que quienes cumplan correctamente con sus obligaciones quedarán fuera de estos procesos, según los criterios establecidos por la autoridad.
Un punto clave del plan es el reforzamiento de las acciones contra la compra y venta de facturas falsas. El SAT implementará revisiones para detectar estas prácticas y recuperar contribuciones omitidas. Las personas o empresas que hayan utilizado comprobantes fiscales irregulares contarán con un plazo de 30 días para corregir su situación una vez que sean notificadas.
Con estos ajustes, el organismo fiscal busca fortalecer el cumplimiento voluntario de los impuestos, reducir prácticas de evasión y ofrecer un trato institucional más claro y accesible, bajo un esquema que combina control, tecnología y atención directa a las necesidades de los contribuyentes.
