Tijuana, Baja California, 5 de septiembre de 2026.- La continuidad de programas sociales y proyectos federales dirigidos a Baja California debe traducirse en resultados concretos para las familias de la entidad, planteó Ismael Burgueño Ruiz, aspirante a la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación.
En medio del proceso político que se desarrolla en Morena rumbo a la definición de su coordinación estatal, Burgueño colocó la relación de Baja California con el Gobierno federal como uno de los ejes de su discurso.
“Lo que pasa en nuestra frontera también impulsa a todo México”, afirmó.
El planteamiento parte de la posición estratégica de Baja California por su actividad económica, su frontera con Estados Unidos y su integración comercial con California.
Burgueño señaló que mantener esa relevancia requiere que las políticas públicas tengan efectos perceptibles en la vida cotidiana de la población, particularmente en rubros como ingreso, disponibilidad de agua, vivienda, educación y energía.
El salario fronterizo, uno de los puntos que destaca
Entre las políticas señaladas por Burgueño se encuentra el incremento al salario mínimo aplicable en la Zona Libre de la Frontera Norte.
Para 2026, el salario mínimo de esta región aumentó a 440.87 pesos diarios, frente a los 419.88 pesos establecidos para 2025.
La Zona Libre de la Frontera Norte comprende, entre otros, a Tijuana, Mexicali, Tecate, Playas de Rosarito y Ensenada.
Burgueño también mencionó los proyectos federales relacionados con infraestructura hídrica, vivienda, educación y energía, además de los Programas para el Bienestar impulsados por el Gobierno de México.
Su argumento es que la permanencia de estas políticas debe evaluarse no únicamente por el presupuesto destinado o las obras anunciadas, sino por los beneficios que finalmente recibe la población.
La frontera entra al discurso del proceso interno
El posicionamiento ocurre mientras Burgueño participa en el proceso para definir la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación en Baja California.
Durante las últimas semanas ha realizado recorridos y encuentros en diferentes puntos de la entidad, donde ha insistido en dos conceptos: continuidad y trabajo territorial.
Burgueño sostiene que el contacto con las comunidades permite identificar diferencias entre las necesidades de cada municipio y determinar qué políticas requieren continuidad o mayor atención.
“Fortalecer a Baja California significa también fortalecer a México”, afirmó al defender que la frontera permanezca entre las prioridades de la administración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El planteamiento adquiere además una dimensión política: la discusión dentro de Morena no solamente pasa por quién encabezará la siguiente etapa del movimiento en Baja California, sino por cuáles serán las prioridades que los aspirantes colocarán sobre la mesa.
En el caso de Burgueño, su mensaje apunta a mantener la coordinación con el Gobierno federal y convertir la continuidad de programas, inversión e infraestructura para Baja California en uno de los argumentos centrales de su proyecto.
