Ciudad de MĆ©xico, 16 de julio de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió pĆŗblicamente a la imposición de un nuevo arancel del 17āÆ% al jitomate mexicano por parte del gobierno de Estados Unidos, calificando la medida como āinjustaā y anunciando que MĆ©xico buscarĆ” revertir la decisión mediante diĆ”logo comercial.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum declaró que su administración ya trabaja en conjunto con productores y empresarios para presentar alternativas ante la afectación directa al sector agroexportador, particularmente en estados clave como Sinaloa, Baja California, Sonora y MichoacÔn, donde el jitomate es uno de los principales productos de exportación.
Impacto económico directo
El jitomate mexicano representa mĆ”s del 50āÆ% del tomate fresco importado por Estados Unidos, segĆŗn datos de la SecretarĆa de Agricultura. Se estima que el nuevo arancel afectarĆa exportaciones por mĆ”s de 2,500 millones de dólares anuales, impactando a mĆ”s de 300 mil empleos directos e indirectos ligados a la cadena agroalimentaria.
La medida, anunciada por el Departamento de Comercio estadounidense, se aplicarĆa de manera provisional mientras se investiga un presunto subsidio no reportado por parte de los productores mexicanos, argumento que ha sido rechazado por autoridades mexicanas.
Respuesta y estrategia del Gobierno mexicano
Sheinbaum informó que MĆ©xico participarĆ” en una mesa de trabajo bilateral para revisar el caso, al tiempo que pidió a la SecretarĆa de EconomĆa y la CancillerĆa activar los mecanismos previstos en el T-MEC. āNo se trata solo de una disputa arancelaria, sino de proteger los derechos de nuestros productores frente a decisiones unilaterales que afectan la economĆa regionalā, enfatizó.
Asimismo, se evaluarĆ”n incentivos fiscales y esquemas de apoyo logĆstico para los productores, en caso de que el arancel se mantenga.
Reacciones del sector agrĆcola
La Confederación Nacional de Productores de Hortalizas (CNPH) expresó preocupación por el impacto de los aranceles en los contratos ya firmados con compradores estadounidenses. Mientras tanto, productores locales han pedido apoyo para evitar una caĆda en precios y garantizar la colocación del producto en otros mercados.


