Tijuana, Baja California, 24 de octubre de 2026.- Tres décadas después, Los Rabanes siguen haciendo lo que mejor saben: romper las reglas del rock latino y poner a bailar a distintas generaciones. Su presentación en Tecate Península 2026 confirmó que su mezcla de ska, reggae, punk y ritmos caribeños sigue encontrando nuevos seguidores.
Durante el encuentro con medios, la agrupación panameña destacó la presencia de jóvenes entre el público tijuanense y explicó que su permanencia en la música tiene una fórmula sencilla: mantenerse unidos y no tener miedo de experimentar.
Originarios de Chitré, Panamá, Los Rabanes comenzaron su historia en 1992 y alcanzaron uno de sus mayores reconocimientos en 2007, cuando ganaron el Latin Grammy al Mejor Álbum Vocal de Rock, Dúo o Grupo por Kamikaze, convirtiéndose en la primera banda centroamericana en obtener ese galardón. En 2026 suman 34 años de trayectoria y 19 producciones discográficas, incluido su álbum Máskara.
“Cuando una banda decide quedarse en el ruedo, primero tiene que mantenerse como una familia”, compartieron.

Un homenaje a Enanitos Verdes
Uno de los momentos especiales de su presentación fue el homenaje a Enanitos Verdes, agrupación argentina que, aseguraron, marcó profundamente su trayectoria.
“Enanitos Verdes es una banda que nos cambió la vida a nosotros y a un montón más de gente”, expresaron.
Los músicos también reflexionaron sobre la necesidad de fortalecer la unión entre las bandas de rock latino, reconocer sus influencias y mantener vivo el legado de quienes abrieron camino.

De “Perfidia” a nuevas fusiones
Los Rabanes recordaron cómo transformaron el clásico bolero “Perfidia” en una versión con su característico sonido ska, acercando la composición a públicos que incluso la conocieron por primera vez a través de ellos.
La experimentación también explica su trayectoria: han cruzado géneros y colaborado con figuras como Rubén Blades y Don Omar.
Ahora presentan “No hay conexión”, una propuesta que mezcla sonidos tradicionales puertorriqueños con reggae y cumbia, reafirmando su interés por explorar nuevos territorios musicales.
Para Los Rabanes, el secreto de seguir vigentes después de 30 años no está en repetir una fórmula, sino en conservar la amistad, disfrutar el escenario y atreverse a sonar diferente.
Y en Tijuana quedó claro que todavía tienen mucho ruido por hacer.

