Tijuana, B.C., 19 de septiembre de 2026.- Más de 130 años después de que Lizzie Borden fuera acusada de asesinar brutalmente a su padre y madrastra con un hacha, el caso vuelve a convertirse en entretenimiento masivo.
Netflix estrenó el 17 de septiembre Monster: The Lizzie Borden Story, cuarta temporada de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, con Ella Beatty en el papel principal. Todos los episodios ya están disponibles en la plataforma.
Pero hay una advertencia importante para quien llegue buscando una reconstrucción documental: la serie no pretende reproducir literalmente todo lo ocurrido.
Netflix reconoce que la producción utiliza datos históricos para construir una versión fuertemente dramatizada de Lizzie Borden, rellenando vacíos con ficción y reinterpretaciones narrativas.
¿Quién fue realmente Lizzie Borden?
El 4 de agosto de 1892, Andrew Borden y su esposa Abby fueron encontrados muertos dentro de su casa en Fall River, Massachusetts.
Lizzie, hija de Andrew, terminó acusada de ambos asesinatos.
El proceso se convirtió en uno de los juicios criminales más famosos de Estados Unidos y consolidó a Borden como una especie de primera gran celebridad del true crime estadounidense.
Pero existe un detalle fundamental que muchas versiones populares pierden:
Lizzie Borden fue absuelta en 1893.
Nunca se determinó judicialmente quién cometió los asesinatos.
Aun así, la sospecha permaneció alrededor de ella durante décadas y terminó alimentando libros, películas, canciones, series y hasta una famosa rima infantil que exageraba la cantidad de golpes recibidos por las víctimas.
La famosa historia del hacha tampoco ocurrió exactamente como se cuenta
La cultura popular convirtió el asesinato en una escena prácticamente legendaria.
La conocida rima estadounidense atribuye 40 y 41 hachazos a las víctimas.
Los registros históricos son distintos: Abby Borden recibió aproximadamente 19 golpes y Andrew alrededor de 11.
Netflix conserva la extrema violencia de los asesinatos, pero utiliza esa brutalidad como parte del lenguaje visual de la temporada.
Y no se queda ahí.
La producción adopta deliberadamente un tono exagerado en algunos momentos. Entertainment Weekly reveló que una escena del segundo episodio, protagonizada por Charlie Hunnam y Rebecca Hall, utilizó grandes cantidades de vómito y otros efectos prácticos para representar una enfermedad provocada después de comer ostras en mal estado.
Aquí comienza la ficción
Uno de los elementos más importantes de Monster es la relación entre Lizzie y la empleada doméstica Bridget “Maggie” Sullivan, interpretada por Vicky Krieps.
La serie presenta una relación sexual entre ambas y convierte a Bridget en cómplice de algunos acontecimientos.
Eso no está establecido históricamente como un hecho.
La verdadera Bridget Sullivan trabajó para la familia y estuvo presente alrededor del momento de los asesinatos, pero la serie expande considerablemente su papel y utiliza esa relación como parte central de su interpretación psicológica de Lizzie.
La producción también inventa al menos un asesinato adicional atribuido a Lizzie.
Netflix reconoce que Bertha Manchester, una mujer cuya muerte aparece vinculada a Lizzie dentro de la serie, fue asesinada en la vida real después de los crímenes de los Borden y otro hombre terminó condenado por ese homicidio.
¿Y por qué aparece Aileen Wuornos?
Aquí está uno de los giros más extraños de la temporada.
Sarah Paulson interpreta a Aileen Wuornos, la asesina serial estadounidense ejecutada en 2002.
La serie establece una especie de conexión simbólica entre Wuornos y Lizzie Borden, presentando a la primera fascinada con la historia de la segunda.
Pero esa relación tampoco está documentada históricamente.
No existe evidencia conocida de que Wuornos tuviera una obsesión particular con Lizzie Borden o que ambas historias estuvieran conectadas de la manera mostrada por Netflix.
La intención es principalmente temática: relacionar diferentes historias de violencia femenina, abuso, represión y reacción a distintos contextos sociales.
Ella Beatty toma el hacha
La protagonista es Ella Beatty, hija de los actores Warren Beatty y Annette Bening.
Es la primera mujer que ocupa el centro de una temporada de Monster.
El reparto incluye además a Charlie Hunnam como Andrew Borden, Rebecca Hall como Abby Borden, Billie Lourd como Emma Borden, Vicky Krieps como Bridget Sullivan y Jessica Barden como Nance O’Neil.
Beatty ha explicado que su interpretación parte de los datos conocidos sobre la verdadera Lizzie, pero también de la versión ficticia construida por los guionistas.
Ahí está precisamente la clave para entender la serie.
Un crimen sin respuesta definitiva
Netflix puede construir una explicación.
La historia real no.
Más de un siglo después, no existe una respuesta judicial definitiva sobre quién asesinó a Andrew y Abby Borden.
Lizzie fue juzgada y absuelta, otros sospechosos han sido propuestos durante décadas y ninguna teoría ha logrado resolver de manera concluyente el caso.
Ese vacío es justamente lo que ha mantenido viva la historia durante generaciones.
Y es también lo que permite que Monster haga lo que mejor sabe hacer: tomar un crimen real, llenar sus silencios con ficción y obligar nuevamente al público a preguntarse:
¿Lizzie Borden realmente lo hizo?

