Tijuana, Baja California, 3 de septiembre de 2026.- Tijuana comenzó a reforzar la limpieza y mantenimiento de su infraestructura pluvial ante la próxima temporada de lluvias y un escenario que merece especial atención: El Niño ya está activo y continúa fortaleciéndose en el Pacífico.
La preparación se concentra en los tanques desarenadores, canales y sitios donde la acumulación de basura y sedimentos puede reducir la capacidad de conducción del agua y aumentar el riesgo de inundaciones durante precipitaciones intensas.
De acuerdo con un análisis de la Secretaría para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua de Baja California (SEPROA), los tanques desarenadores existentes en Tijuana tienen una capacidad conjunta de 114 mil 965 metros cúbicos.
La cifra cobra relevancia antes de las lluvias: estos depósitos permiten retener tierra, piedras, basura y otros materiales arrastrados por el agua antes de que lleguen a otras partes de la infraestructura pluvial. Su capacidad efectiva, sin embargo, depende del mantenimiento y del volumen de sedimentos acumulados.

El Niño ya no es solamente un pronóstico
El contexto meteorológico internacional refuerza la necesidad de prevención.
El Centro de Predicción Climática de NOAA mantiene vigente una advertencia de El Niño y, en su actualización del 13 de agosto, informó que el fenómeno continúa fortaleciéndose.
El organismo estadounidense estima una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno 2026-27 del hemisferio norte.
Hay un dato todavía más relevante: para el periodo octubre-diciembre de 2026, NOAA calculó una probabilidad de 69% de que el episodio alcance niveles que superarían los registrados anteriormente desde 1950 bajo el indicador RONI utilizado actualmente por el organismo.
Esto no significa que Tijuana necesariamente vaya a registrar lluvias extraordinarias.
La propia NOAA advierte que un El Niño de gran intensidad aumenta la posibilidad de determinados impactos climáticos, pero no garantiza que estos ocurran en una ciudad o región específica.
Por ello, el escenario debe entenderse como un factor adicional de prevención y no como un pronóstico automático de inundaciones para Tijuana.
Limpieza antes de las lluvias
Ante este panorama, autoridades estatales y municipales acordaron reforzar las labores de desazolve y mantenimiento periódico de la infraestructura pluvial.
Además de los tanques desarenadores, la estrategia contempla canales y puntos críticos donde se registra acumulación de residuos sólidos, uno de los factores que puede dificultar el flujo del agua durante una tormenta.
En la coordinación participan SEPROA, la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenación Territorial (SIDURT), la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), Protección Civil y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Territorial de Tijuana, entre otras dependencias.
El secretario del Agua de Baja California, Víctor Daniel Amador Barragán, informó que las dependencias mantendrán el intercambio de información y las labores preventivas conforme avance la temporada.
Para Tijuana, el reto no será únicamente cuánto llueva, sino en qué condiciones se encuentre la infraestructura cuando lleguen las precipitaciones.
La siguiente actualización mensual de NOAA sobre El Niño está programada para el 10 de septiembre, cuando podrá conocerse si las perspectivas para el otoño e invierno mantienen o modifican el escenario actual.


