CIUDAD DE MÉXICO, 14 de agosto de 2026.- Omar García Harfuch representará a México en una conferencia internacional convocada por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) en Argentina, después de que el gobierno de Claudia Sheinbaum reconsiderara una decisión inicial de no participar.
La presidenta reveló este viernes que la invitación al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana generó una discusión dentro del gabinete debido a los antecedentes recientes de la relación entre México y la agencia estadounidense.
“De principio habíamos dicho que no”, reconoció Sheinbaum durante su conferencia matutina, al referirse a la participación de Harfuch.
La mandataria explicó que posteriormente consultó a los integrantes del gabinete sobre la conveniencia de asistir, ante la presencia prevista de responsables de seguridad de distintos países.
El resultado, aseguró, fue unánime: Harfuch debía acudir.
México llevará su estrategia de seguridad ante la DEA
La participación será en la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), prevista del 18 al 20 de agosto en Buenos Aires, Argentina.
El encuentro, organizado por la DEA y el Ministerio de Seguridad argentino, reunirá a funcionarios y representantes de agencias encargadas de combatir el narcotráfico y al crimen organizado transnacional.
De acuerdo con Sheinbaum, México aprovechará el foro para presentar los resultados de su estrategia de seguridad, entre ellos la reducción de homicidios y delitos de alto impacto que el gobierno federal ha reportado.
La presidenta sostuvo que la asistencia permitirá que otros gobiernos conozcan directamente la posición mexicana y la estrategia aplicada en el país, en lugar de que la discusión internacional quede determinada por versiones externas sobre México.
“Es mejor que el mundo sepa lo que se está haciendo en México”, argumentó al explicar la decisión.
“Coordinación sin subordinación”
La decisión de enviar a Harfuch también sirvió a Sheinbaum para reiterar uno de los principios con los que su administración define actualmente la relación de seguridad con Estados Unidos: cooperación, pero sin subordinación.
La presidenta afirmó que México pretende mantener coordinación con Washington y, al mismo tiempo, defender su soberanía y expresar sus diferencias cuando considere incorrecta alguna actuación estadounidense.
El mensaje adquirió un tono más político cuando habló directamente de la relación bilateral.
“La mejor forma de relacionarse es no achicarse”, afirmó.
Después lanzó tres preguntas: “¿Por qué vamos a bajar la cabeza? ¿Por qué nos vamos a arrodillar? ¿Por qué vamos a tener miedo?”.
Sheinbaum sostuvo que mantiene respeto hacia el presidente estadounidense Donald Trump por haber sido electo por los ciudadanos de su país y aseguró que su gobierno seguirá buscando una buena relación con Washington.
Eso, puntualizó, no significa guardar silencio ante las diferencias.
Explicó que cuando existen acciones de agencias estadounidenses que México considera incorrectas puede expresarlo mediante comunicación directa con Trump, conversaciones telefónicas o públicamente.
Una invitación que inicialmente generó resistencia
La relevancia de la decisión no está únicamente en el viaje de Harfuch.
La propia presidenta reconoció que la primera reacción de su gobierno fue rechazar la participación debido a “la historia de relación de la DEA con México, sobre todo en los años recientes”.
Finalmente, el gobierno optó por ocupar el espacio.
Harfuch viajará así a Buenos Aires no solo como representante mexicano ante una reunión internacional antidrogas, sino con la encomienda política de exponer la estrategia de seguridad del país bajo la fórmula que Sheinbaum ha reiterado frente a Washington: cooperación internacional sin aceptar subordinación.
La reunión se realizará del 18 al 20 de agosto y congregará a funcionarios y especialistas de distintos países para discutir narcotráfico, crimen organizado transnacional y cooperación entre agencias de seguridad.

